domingo, 31 de marzo de 2019

Violencia y escritura en redes


Con el surgimiento de la web 2.0 y el consecuente desarrollo de la cultura online, se han potenciado los espacios de interacción en entornos digitales. Estos espacios o ciberespacios han dado voz a sus usuarios para que puedan expresar sus opiniones sobre diversos temas, originando, muchas veces, polémicas y discusiones entre ellos.

Dentro de esta dinámica, es posible observar que ciertas opiniones o comentarios son deslegitimados o censurados por razones que atienden exclusivamente a la capacidad de expresión escrita y no a argumentos vinculados con los temas que se discuten. En tales casos, no dominar la norma de la lengua escrita convierte al usuario en objeto de señalamientos por parte de quienes se asumen como "superiores" en el uso de la lengua.

Estos señalamientos, como se observa en la imagen, suelen ir acompañados no solo por observaciones sobre las “faltas”, sino que incluyen ofensas e insultos que aluden directamente a su escolaridad o “inteligencia”. Por tanto, no sería difícil pensar que esta práctica constituye un tipo de violencia particular dentro del espectro del llamado cyberbullying, tras la que subyace una falsa idea de superioridad intelectual.

Ante dicho panorama, considero que visibilizar esta conducta contribuye a identificar una nueva forma de violencia y nos invita a repensar el uso que hacemos de estos espacios de interacción digital. Dicho pensamiento, inevitablemente, debe ir acompañado de una reflexión profunda sobre los aspectos éticos asociados al uso de las tecnologías en el contexto de la cultura online, incluyendo el control de la información y la censura, además de otros elementos sociolingüísticos, como las percepciones que tienen los usuarios entre sí a partir de sus hábitos de escritura, el derecho a opinar sobre las destrezas lingüísticas de los otros, la relación entre la calidad de la escritura y la validez de una opinión o comentario, los tipos de errores lingüísticos más estigmatizados, la autoatribución de agredir al otro bajo una creencia de superioridad, entre otros. La siguiente interacción constituye un ejemplo de lo anterior:



En fin, las redes, al igual que otros espacios, son susceptibles a distintas prácticas sociales, entre ellas la violencia; por tanto, mientras ellas sigan evolucionando, nuestra reflexión sobre ellas también deberá hacerlo.


domingo, 24 de marzo de 2019

Coalición por Costa Rica: un caso de net-activismo

Sí, en Costa Rica también tenemos nuestro Bolsonaro (un "bolsonaritico", diríamos allá). La diferencia es que, gracias al movimiento civil más grande que ha visto Costa Rica en los últimos años, Fabricio Alvarado, candidato neopentecostal, no logró alcanzar la presidencia, al menos en esta ocacasión (elecciones 2018).

Si comparamos la historia política de Costa Rica con la del resto de América Latina, nos daremos cuenta de que su desarrollo ha sido bastante plano, sin grandes acontecimientos y de una relativa estabilidad. Sin dictaduras, guerrillas, ejército o conflictos armados, nuestro país ha sido tradicionalmente gobernado por los mismos políticos desde la fundación de la segunda república en 1948. Con ideologías "de centro" que tienden más hacia la derecha -debido a un miedo exacerbado hacia cualquier cosa se acerque al rojo-, nuestros gobiernos han venido y se han ido sin alterar la pasividad que tanto caracteriza al tico, hasta que...

...hasta que la continuidad de la especie humana se vio amenazada en nuestro país a causa de un histórico fallo de la Corte Internacional de Derechos Humanos. Dicho fallo establecía que Costa Rica debía legalizar las uniones entre personas del mismo sexo y garantizarles a estas parejas los mismos derechos establecidos para la parejas heterosexuales. Tal fallo, anunciado tres meses antes de las elecciones presidenciales de 2018 y de acatamiento obligatorio, desató en el país de la paz lo más parecido a la llegada del fin de los tiempos.

De repente, en menos de dos semanas, el Partido Restauración Nacional (PRN), que nunca había superado el 1% de apoyo electoral, se perfilaba como el Partido favorito para ganar las elecciones y salvar a Costa Rica del pecado y la desgracia. Fabricio Alvarado había empuñado la bandera de la salvación y le había prometido al pueblo de Costa Rica que, mientras él existiera, defendería la familia sagrada que Dios había establecido en la Tierra.

Con un empate técnico, Fabricio Alvarado (PRN) y Carlos Alvarado (PAC) irían a segunda ronda electoral, después de una extenuante campaña centrada básicamente en la discusión del matriminio igualitario, los valores cristianos y la defensa de la familia tradicional. 

Sin embargo, en menos de 24 horas de  haberse publicado los resultados de esta primera ronda, surgió en las principales redes sociales el grupo "Coalición por Costa Rica", un movimiento civil liderado por jóvenes universitarios que lograron, en pocos días, ganar más de 275 mil adeptos en un país cuyo padrón electoral alcanza apenas los tres millones.



Este movimiento, articulado y operado básicamente en el ciberespacio, se dio a la tarea de informar a través de artículos, videos, foros, entrevistas, etc., los riesgos de apostarle a un estado ultraconservador, además de explicar cuáles eran los verdaderos riesgos y amenazas para la sociedad costarricense.

Personalmente, considero que uno de los aspectos más relevantes de este movimiento es que evidenció que estas agrupaciones no constituyen simplemente espacios de queja o desahogo, sino que, contrario a los que muchos creen, tienen una incidencia en el espacio físico. Gracias a él, no solo se consolidaron grupos de trabajo en las comunidades o se organizaron marchas y protestas, sino que logró revertir la intención de voto drásticamente, dándole el gane al actual presidente, quien obtuvo la mayor cantidad de votos en la historia democrática de Costa Rica.

Tal como lo afirma M. Felice (Felice), este tipo de movimientos  surgen de la necesidad de pensar un nuevo tipo de acción, a través de las relaciones tecno-humanas y colaborativas en la que tanto lo físico como lo digital confluyen. Esto nos recuerda que la tecnología ha venido a reestructurar nuestro mundo experiencial y nosotros, inevitablemente, somos parte del cambio.





domingo, 17 de marzo de 2019

Cultura de masas, cultura de midia: del Golfo Pérsico a Nueva Zelanda

Para enero de 1991, yo tendría escasos 8 años. Recuerdo que mi madre hablaba de una guerra pronta a estallar y, aunque yo no sabía todo lo que ello implicaba, sabía que no era nada bueno. Días después, lo peor se convertía en realidad: el presidente Bush anunciaba por televisión satelital el inicio de la Operación Tormenta del Desierto; la guerra había comenzado.

Aunque no son muchos los detalles que consigo precisar sobre ese desafortunado evento, recuerdo que cada día pasábamos horas mirando, en la televisión, las transmisiones en vivo de la guerra, que para mí solo eran pequeñas luces sobre un fondo verde oscuro. Años más tarde, descubriría que esa guerra, llamada la Guerra del Golfo Pérsico, era la primera guerra transmitida en directo vía satelital.

En el año 2001, cuando empecé mis estudios en Comunicación, en Costa Rica, en una de nuestras primeras clases sobre teorías de la comunicación, repasábamos ese acontecimiento como una de las muestras más claras del alcance de la cultura de masas y cómo había transformado la forma de vincularnos con que sucedía en el mundo.

Hoy, casi 30 años después de la Guerra del Golfo, nos encontramos hablando de la cultura de midias, de la era digital, de la revolución digital, de la cibercultura y del ciberespacio; y, mientras discutimos el transfondo conceptual de esta terminología, un hombre perpetúa en Nueva Zelanda la peor matanza de la que ese país haya sido testigo; hecho que pone sobre la mesa un importante tema de discusión: el papel de las redes sociales en la propagación de ideas extremistas en la actualidad.

Lo anterior nos remite a uno de los señalamientos hechos por Lévy (en Santaella), al afirmar que las redes digitales, además de conectar personas, contribuyen a crear un lugar para la propagación del odio. Si en el pasado la TV, los diarios y la radio eran los vehículo para hacer propaganda ideológica, hoy las redes asumen esa función, pero de una forma más directa, en la que el usuario se convierte también en productor. Dicha situación nos obliga a regresar al debate sobre el control de aquello que se comparte en la web, particularmente en redes sociales.

Ante este hecho, plataformas como Facebook y Twitter reconocieron su incapacidad para eliminar de sus sitios el video de la matanza, debido a la velocidad con que se viralizó el video. Por tanto, mientras siga habiendo desarrollo tecnológico que impulse la digitalización de la información, será necesario seguir reflexionando sobre su impacto.

https://cnnespanol.cnn.com/2019/03/15/el-ataque-terrorista-en-nueva-zelandia-fue-hecho-para-las-redes-sociales/?fbclid=IwAR2ylkgam2xixJmmOrOqpIKJuvtDxDdolVaiYttSaoEE7XLT2iM1LBMpksI


30 años de la World Wide Web

Esta semana se cumplieron 30 años de la World Wide Web, por eso quiero compartirles una pequeña nota que publicó la BBC al respecto sobre su historia y su diferencia con el internet.


https://www.bbc.com/mundo/noticias-47538812?fbclid=IwAR0t4c7SZmj-HOkKOYjcYyTWyHFU9KXmk7dA3wPuo5DCr51JMJ6GPUdrBdg

martes, 12 de marzo de 2019

Los "hikikomori"


"En nuestro mundo hiperconectado puede resultar difícil desconectar. El flujo interminable de correos electrónicos, tuits, likes, comentarios y fotos nos mantiene constantemente "enchufados" a la vida moderna.

Pero en Japón medio millón de personas viven como ermitaños modernos. Se les conoce como: "hikikomori": solitarios que se retiran de todo contacto social y, a menudo, no abandonan su casa en años."


De Ivete Sangalo a Maria Helena Bonilla

10 anos atrás, a única pessoa que conhecia de Salvador era Ivete Sangalo, por causa da minhas aulas de português lá na Costa Rica. Naquele m...