Con el surgimiento de la web 2.0 y
el consecuente desarrollo de la cultura online, se han potenciado los espacios
de interacción en entornos digitales. Estos espacios o ciberespacios han dado
voz a sus usuarios para que puedan expresar sus opiniones sobre diversos temas,
originando, muchas veces, polémicas y discusiones entre ellos.
Dentro de esta dinámica, es posible
observar que ciertas opiniones o comentarios son deslegitimados o censurados
por razones que atienden exclusivamente a la capacidad de expresión escrita y
no a argumentos vinculados con los temas que se discuten. En tales casos, no
dominar la norma de la lengua escrita convierte al usuario en objeto de
señalamientos por parte de quienes se asumen como "superiores" en el
uso de la lengua.
Estos señalamientos, como se observa en la imagen, suelen ir
acompañados no solo por observaciones sobre las “faltas”, sino que incluyen
ofensas e insultos que aluden directamente a su escolaridad o “inteligencia”.
Por tanto, no sería difícil pensar que esta práctica constituye un tipo de
violencia particular dentro del espectro del llamado cyberbullying,
tras la que subyace una falsa idea de superioridad intelectual.
En fin, las redes, al igual que
otros espacios, son susceptibles a distintas prácticas sociales, entre ellas la
violencia; por tanto, mientras ellas sigan evolucionando, nuestra reflexión
sobre ellas también deberá hacerlo.



