domingo, 24 de marzo de 2019

Coalición por Costa Rica: un caso de net-activismo

Sí, en Costa Rica también tenemos nuestro Bolsonaro (un "bolsonaritico", diríamos allá). La diferencia es que, gracias al movimiento civil más grande que ha visto Costa Rica en los últimos años, Fabricio Alvarado, candidato neopentecostal, no logró alcanzar la presidencia, al menos en esta ocacasión (elecciones 2018).

Si comparamos la historia política de Costa Rica con la del resto de América Latina, nos daremos cuenta de que su desarrollo ha sido bastante plano, sin grandes acontecimientos y de una relativa estabilidad. Sin dictaduras, guerrillas, ejército o conflictos armados, nuestro país ha sido tradicionalmente gobernado por los mismos políticos desde la fundación de la segunda república en 1948. Con ideologías "de centro" que tienden más hacia la derecha -debido a un miedo exacerbado hacia cualquier cosa se acerque al rojo-, nuestros gobiernos han venido y se han ido sin alterar la pasividad que tanto caracteriza al tico, hasta que...

...hasta que la continuidad de la especie humana se vio amenazada en nuestro país a causa de un histórico fallo de la Corte Internacional de Derechos Humanos. Dicho fallo establecía que Costa Rica debía legalizar las uniones entre personas del mismo sexo y garantizarles a estas parejas los mismos derechos establecidos para la parejas heterosexuales. Tal fallo, anunciado tres meses antes de las elecciones presidenciales de 2018 y de acatamiento obligatorio, desató en el país de la paz lo más parecido a la llegada del fin de los tiempos.

De repente, en menos de dos semanas, el Partido Restauración Nacional (PRN), que nunca había superado el 1% de apoyo electoral, se perfilaba como el Partido favorito para ganar las elecciones y salvar a Costa Rica del pecado y la desgracia. Fabricio Alvarado había empuñado la bandera de la salvación y le había prometido al pueblo de Costa Rica que, mientras él existiera, defendería la familia sagrada que Dios había establecido en la Tierra.

Con un empate técnico, Fabricio Alvarado (PRN) y Carlos Alvarado (PAC) irían a segunda ronda electoral, después de una extenuante campaña centrada básicamente en la discusión del matriminio igualitario, los valores cristianos y la defensa de la familia tradicional. 

Sin embargo, en menos de 24 horas de  haberse publicado los resultados de esta primera ronda, surgió en las principales redes sociales el grupo "Coalición por Costa Rica", un movimiento civil liderado por jóvenes universitarios que lograron, en pocos días, ganar más de 275 mil adeptos en un país cuyo padrón electoral alcanza apenas los tres millones.



Este movimiento, articulado y operado básicamente en el ciberespacio, se dio a la tarea de informar a través de artículos, videos, foros, entrevistas, etc., los riesgos de apostarle a un estado ultraconservador, además de explicar cuáles eran los verdaderos riesgos y amenazas para la sociedad costarricense.

Personalmente, considero que uno de los aspectos más relevantes de este movimiento es que evidenció que estas agrupaciones no constituyen simplemente espacios de queja o desahogo, sino que, contrario a los que muchos creen, tienen una incidencia en el espacio físico. Gracias a él, no solo se consolidaron grupos de trabajo en las comunidades o se organizaron marchas y protestas, sino que logró revertir la intención de voto drásticamente, dándole el gane al actual presidente, quien obtuvo la mayor cantidad de votos en la historia democrática de Costa Rica.

Tal como lo afirma M. Felice (Felice), este tipo de movimientos  surgen de la necesidad de pensar un nuevo tipo de acción, a través de las relaciones tecno-humanas y colaborativas en la que tanto lo físico como lo digital confluyen. Esto nos recuerda que la tecnología ha venido a reestructurar nuestro mundo experiencial y nosotros, inevitablemente, somos parte del cambio.





3 comentarios:

  1. O caso da Costa Rica me leva a pensar na máxima usada por Nelson Pretto: "A colaboração faz coisas surpreendentes", que incorporamos no texto "Movimentos colaborativos, tecnologias digitais e educação", publicado na revista Em Aberto, n.94. E esse nível de articulação colaborativa conseguida na Costa Rica não conseguimos construir no Brasil; o que se instaurou foi uma polarização, ataques e combatividade que estavam acima dos interesses públicos e coletivos, o que também foi disseminado pelas redes digitais. Portanto, não basta estar em rede, é necessário a construção de um ecossistema em que os interesses individuais não estejam por cima dos coletivos.

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  2. Olá, David!
    Eu achei muito legal você trazer um pouco do panorama político da Costa Rica. A consciência política e trabalho coletivo desenvolvido por vocês nas redes foi louvável. Felizmente para vocês tudo acabou bem!

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  3. Impressionante o poder que determinados tabus possuem. A homossexualidade parece cegar as pessoas que ao inves de verem novas possibilidades de amar ficam presas na crença crista e no medo do novo preveem desgraças sociais. Um fato lamentável não só no abrasil mas pelo mundo afora.

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